La ley no fija una lista; decide el evaluador de la seguridad. Normalmente se necesitan datos de estabilidad, compatibilidad con el envase y calidad microbiológica, y un ensayo de eficacia del conservante (challenge test) para productos en los que pueden crecer microorganismos.
Algunos productos requieren también ensayos de tolerancia, por ejemplo para respaldar reivindicaciones o por la zona de aplicación.